Esta película que es de 1968, nos permite avizorar el lugar de las máquinas en un futuro lejano, como si hoy pensáramos en 2059. En 2001, HAL aparece inicialmente como una inteligencia artificial perfecta, capaz de controlar todos los sistemas de la nave, supervisar a la tripulación y garantizar el éxito de la misión. Sin embargo, a medida que avanza la trama, aquello que parecía encarnar un saber absoluto comienza a mostrar fisuras. La película nos muestra que no existe un Otro completamente consistente capaz de garantizar el saber. HAL no es una simple herramienta tecnológica, sino la instancia que organiza la vida en la nave Discovery. Centraliza la información, administra los recursos y media la relación de los astronautas con la realidad de la misión. Su palabra posee autoridad y sus diagnósticos son aceptados sin cuestionamientos. Para Bowman y Poole, HAL encarna un saber al que se le supone una precisión superior a la humana. Su confianza en él no se basa únicamente en su e...
Una mujer asistente al programa está relatando la mala relación que tiene con su marido. El tono es claramente angustioso, las mejillas le brillan con las pocas lágrimas que afloraron hasta el momento. El Dr. Bucay se le acerca, mientras las cámaras hacen un seguimiento a dúo y casi en paralelo; no pierden de vista la expresión de asombro de la mujer, al mismo tiempo que siguen los movimientos lentos pero seguros de Bucay. Éste se inclina a los pies de la mujer angustiada, se arrodilla, le toma la mano, la acaricia con su voz diciéndole “llora, no te reprimas”. Ella, ahora sí, rompe en llanto sin reparos. Se van al corte con esa imagen que queda impregnada en la retina. Esta escena es extraída del programa “El buscador”(1), y para quienes no lo conocen dejo que sus propios productores lo presenten: “El Buscador es un programa de servicios, un espacio de reflexión que aborda los temas de la vida cotidiana, enriquecidos por la mirada y la experiencia del Doctor Jorge Bucay, acompañado po...