Esta película que es de 1968, nos permite avizorar el lugar de las máquinas en un futuro lejano, como si hoy pensáramos en 2059. En 2001, HAL aparece inicialmente como una inteligencia artificial perfecta, capaz de controlar todos los sistemas de la nave, supervisar a la tripulación y garantizar el éxito de la misión. Sin embargo, a medida que avanza la trama, aquello que parecía encarnar un saber absoluto comienza a mostrar fisuras. La película nos muestra que no existe un Otro completamente consistente capaz de garantizar el saber. HAL no es una simple herramienta tecnológica, sino la instancia que organiza la vida en la nave Discovery. Centraliza la información, administra los recursos y media la relación de los astronautas con la realidad de la misión. Su palabra posee autoridad y sus diagnósticos son aceptados sin cuestionamientos. Para Bowman y Poole, HAL encarna un saber al que se le supone una precisión superior a la humana. Su confianza en él no se basa únicamente en su e...
Todos alguna vez hemos mantenido (o al menos escuchado) una conversación con una persona tartamuda, y por tanto sabemos bien que tan nervioso puede ponernos y cuanto más trancado esta el tartamudo más nervioso nos ponemos y por tanto más alterado se pone el tartamudo, entrando en una espiral que termina generando un discurso entrecortado casi silábico, perdiéndose el mensaje de fondo, haciendo foco sobre la dificultad, en particular sobre la cara de quien se esfuerza en sacar algún sonido y cada vez esta mas roja de la impotencia y vergüenza. Seguramente a más de uno llegado ese punto le dieron ganas de sacudirlo repetidas veces para destrabarlo y que fluyan sus palabras. De tener la certeza que esa acción ayudaría habría muchos voluntarios para esas sacudidas. Imagínense esta situación en un personaje de la realeza británica con aspiraciones (aunque al comienzo lejanas) al trono y en vísperas de la segunda guerra mundial. Se complica bastante verdad. El Duque de York (interpreta...